viernes, 20 de junio de 2014

el increíble y nada planificado proceso de restauración de un troll

y me iba a quedar un título muy largo, pero por ganas había añadido un "y la importancia de no tirar nada de buenas a primeras".

pues hace ya como cuatro años localicé mis trolls de la infancia, pero para mi horror descubrí que uno de ellos había pasado eones con una bolsa del corte inglés encima. y claro: bolsa + tinta + troll + tiempo + temperatura = troll dálmata. mi troll tenía la cara llena de manchas negromarronesverdosas. y, para colmo, raspadas por algunas zonas también de la cara, como si le hubiesen arrastrado un poco por el suelo o se hubiese resobado contra algo.


en la tercera foto de esta entrada, que de hecho fue la primera de mi blog, lo podéis ver. el troll está al fondo de la foto precisamente por eso, pero si os fijáis un poco ya veréis que tiene bastantes "sombras" por la cara, especialmente en las zonas que sobresalen.

sabéis que normalmente dicen que si vas a probar una pintura o un producto es mejor poner un poco para ver cómo va la cosa. he aquí una norma preciosa y de lo más recomendable, pero que nunca he sido capaz de seguir. así que un buen día a lo arre borriquito, cogí un bote de peroxiben [con lo que se quitan las manchas del plástico, cara y cuerpo de muchas muñecas] y le hice una mascarilla facial que solamente le faltaban dos rodajitas de pepino. al rato se lo voy a quitar... ¡horror! ya no había manchas de dálmata. ¡ahora había ronchas blancas aún más grandes!

tras pensar correctamente que lo que no había logrado una bolsa del corte ingés en vaya usted a saber cuántos años voy yo y lo logro en 10 minutos, me puse a lavarlo y relavarlo a ver si aquello se iba. y lo que se le cayó fue el pelo. eso tenía fácil solución, pegar y listo, pero ya fue como el colmo.

así que para darle un descanso al troll y también a mí misma, lo guardé en un cajón. y ahí estuvo como un año.

llega una importante reunión y con ella una de mis actividades preparatorias "favoritas" para eventos importantes: el insomnio. y para distraerme no sé por qué me acuerdo de mi troll, y empiezo a pensar en formas de arreglarlo.

voy, lo saco del cajón... ¡y está perfecto! bueno, perfecto como nuevo tampoco, tiene sus marcas de la edad [y de las vivencias]. pero ahora al menos no parece que se haya caído en un bote de harina. lo más visible que le vi nada más sacarlo fue una rozadura en un moflete [se ve que era la que más marcada tenía] y una pequeña mancha blanca en un lateral. tengamos en cuenta que antes tenía la zona de las cejas, los papos, las orejas, la nariz y la barbilla con ronchas blancas.

tras mirarlo debajo de todas las luces de que dispongo en casa y comprobar que el cajón en el que lo guardé no es mágico y que las demás cosas ahí siguen, tal cual estaban, agarro un bote de nivea y le doy un poco por la zona de la rozadura. y le pego el pelo de nuevo.

¡et voilá!



aquí mi familia de trolls, todos son tesoros conservados de mi infancia:



los grandes:



y los pequeños, que en verdad son pins:



me encantaría tener fotos de la transformación, pero en medio del cabreo fruto del momento "he matado a mi troll" las borré. desconozco el proceso por el cual las manchas negrasmarroncillasverdosas y las manchas blancas han desaparecido, pero cómo me alegro de no haberme desesperado y haberlo tirado. y es que cuando restauramos algo muchas veces nos llevamos unos disgustos o sustos de aúpa, pero otras aparecen sorpresas de lo más inesperadas. porque al final va a ser cierto eso de que todo tiene solución, aunque a veces llegue al cabo de un año dentro de un cajón mágico :)

8 comentarios:

  1. Hola: menuda odisea pero con final feliz. Me alegra ver que al final lo dejaste como nuevo. Todo un misterio pero seguro que el producto se secó y por eso desaparecieron las manchas. Qué suerte que los conservas de tu infancia. Un verdadero tesoro de trolls. Seguimos en contacto

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    1. eso es lo que yo creo, que la crema no se fue del todo a pesar de lavarlo y los restos fueron haciendo efecto y absorbiéndose, y al final solamente quedó una pequeña mancha blanca en un lateral. pero no me lo esperaba para nada, es una pena no tener fotos del estropicio que le hice... xD

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  2. O.O cajon majico!!!! deja papelitos con deseos o algo vaya a ser q se cumplan....

    Maaadre mia que culebron, pero te ha quedado como nuevo!!!! Yo tb tenia muchos pins de trolls, creo q actualmente tengo 3 en una cajita vete tu a saber donde.... xo de los grandes nunca tuve :(

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    1. jajajajajajaja lo que voy a hacer es meter yo la cara un día a ver si me la arregla xD

      pues yo tuve los que ves, los conservo todos por suerte. y el del pelo azul no estoy 100% segura, pero juraría que esa es la ropa que traía de fábrica ^_^

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  3. Ayy estos pequeñajos!! Me recuerdan mucho a mi infancia! Yo no tuve ninguno de éstos, pero sí los tenían mis amiguitas y vecinas, eran chulisimos y muy divertidos.

    Lo que más me gustaba de ellos eran esas mega-melenas de colores a estilo punky, jajajaja, qué majos!

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    1. a mí también, el colorido de su pelo era lo que más me gustaba. si por mí hubiese sido habría tenido un arcoíris de ellos en casa *___*

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  4. Me encantan los trolls xD ¡Qué bien que lo pudieras recuperar! :D

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    1. muchas gracias! me hizo mucha ilusión que se reparase porque que se me rompan las cosas por el camino es un poco ley del paso del tiempo, pero romperlas yo... eso lo llevo muy mal ^^u

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