miércoles, 25 de diciembre de 2013

regalos de navidad de aquellos maravillosos años

ayer por la noche mientras abría los regalos de navidad pensaba en aquellos que fueron mis favoritos y en los que nunca llegaron. y se me vinieron a la mente dos.

corrían los 80 cuando una pequeña alegna descubrió el apasionante mundo de las barbies. a partir de ahí conluí que solamente quería una barbie, me daba igual el modelo, y no hacía falta que trajese muebles ni nada. de hecho mi barbie se tiró años con un ferrari hecho con una caja de cartón, que cuando colocaba en posición vertical hacía las veces de armario. cuando no iba en su ferrari acartonado iba en un perro de peluche que tiraba de esa misma caja al estilo paseo en coche de caballos. ¡lo que dio de sí esa caja de zapatos no lo sabe nadie!

pero a lo que iba, que los recuerdos me distraen. corrían los 80 cuando un despistado papá noel me trajo mi ansiada barbie, la jewel secrets. aún la conservo:


decía que un despistado papá noel porque no fui la única niña en pedirla, y las barbies parecieron agotarse aquel año. mis padres consiguieron encontrar una, pero fuera de fecha. generalmente los juguetes me los daban en navidad, y los reyes me traían los regalos más prácticos. lo hacían así para que pudiese  aprovechar y jugar durante las vacaciones de navidad, porque los reyes van muy seguidos de la vuelta al cole. así que ese año tuve todos mis regalos, pero ni rastro de la muñeca. y un par de días después de navidad apareció la barbie bajo el árbol con una nota que decía algo así como que a santa claus se le había caído en el trineo y había vuelto a pasar por mi casa para dejármela. y yo más contenta que unas pascuas oiga.

por el contrario corrieron los 80 y luego parte de los 90, y una pequeña y no tan pequeña alegna escribía una y otra vez en su carta a los reyes magos, a papá noel y a todo el que pasara por allí que hicieran el favor de traer la granja de pinypon. la describí, adjunté fotos de los catálogos de juguetes [por si en oriente o en el polo norte no sabían cómo era], la escribí con mayúsculas justo después de explicar las buenas notas que había tenido ese año y lo mucho muchísimo que había ayudado en casa e hice todo lo que se me ocurrió. aún así esa granja ochentera [porque aunque después sacaron otra yo seguía pidiendo la antigua] nunca llegó a estar debajo de mi árbol.


pero bueno, todo no puede ser, y esa es una lección que hay que aprender. que ni los reyes magos te pueden traer todo lo que quieres, faltaría más. así que estos regalos que nunca llegaron, especialmente la granja, se han convertido en la anécdota divertida de la que siempre me acuerdo por navidad.


y vosotros, ¿tenéis algún regalo más anecdótico o especial? ¿alguno frustrado? ¿sois más de reyes o de papá noel? :)

6 comentarios:

  1. Yo tambien recuerdo haber pedido una barbie y no traermela ese año, porque los Reyes debian estar un poco sordos, pero me dejaron algo mucho mejor que aun conservo( a veces pienso que lo de las muñecas es culpa suya XDXDXDXD) a mi querida Doña Rogelia, si en marioneta. Maravillosa Doña Rogelia con la que he pasado muchas horas de mi infancia ^^

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    1. oh esa la vi una vez en tu casa y me encantó! es muy chula y muy de la época. es genial que la conserves ^__^

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    2. Yo tenia un Rockefeler!!!! jajajajaja

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  2. a mi como directamente me traian lo que les daba la gana yo creo que ni me molestaba en pedir......

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    1. reyes creativos! a mí es que el proceso de escribir la carta y todo me encantaba... o sea que no decaía en intentarlo. aunque el resultado no era siempre el esperado xD

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